Reseña: Flores de Afonso Cruz
- Lia Paez

- 28 may 2022
- 2 min de lectura
Ficha técnica
Titulo: Flores
Autor: Afonso Cruz
Editorial: Panamericana
Número de páginas: 260
Colección: Narrativa contemporánea
Temática: Ficción, vida, recuerdos

“Las lágrimas no caían, quedaban suspendidas en alguno de los compartimentos del corazón o en ese lugar donde las lágrimas se fabrican laboriosamente".
Para comenzar pondré una parte de la sinopsis "El protagonista de esta historia es un hombre joven, redactor de profesión, que se exaspera con cosas sencillas, como que su esposa ponga su sombrero en el lugar equivocado o que alguien pruebe sus alimentos. Su vida va entrando, poco a poco, en la rutina; pierde el interés en su matrimonio y, paralelamente, se obsesiona con reconstruir el pasado del señor Ulme, su vecino, quien ha olvidado gran parte de sus recuerdos luego de sufrir un aneurisma". Al leer esto pensé que la historia sería diferente, llena de reflexiones que vienen y van, pero no fue así, el libro es sorprendente ya que te dice todo y a la vez nada, pero esa nada vuela por tu cabeza para convertirse en puntos importantes que se evolucionan según como lo sientas.
Conocer al señor Ulme habría sido imposible si nuestro protagonista no hubiese hecho de su vida un insignificante caos, este personaje tan vacío por saber que sus recuerdos se fueron y olvidaron el camino de vuelta, pero quien a su vez estaba lleno viviendo su vida como probablemente nunca lo había hecho e ignorando los errores de ese pasado nublado, viviendo mejor y a la vez peor que antes, en la alegría e ignorancia, inocencia y desgracia.
Ya que lo pienso mejor los errores son los verdaderos protagonistas del libro, errores que se pudieron evitar pero que no lo hicieron porque esos no fueron errores hasta que los que los cometieron se dieron cuenta que tales actos no tenían nada de bueno cuando conectaban todos los hechos, o que nunca fueron errores -excepto para mí como lectora- ya que aquel que los hizo jamás los confiesa como tal.
Simpleza y complejidad, es la descripción exacta de lo que sentí al leer. Momentos en donde un sombrero era solo un objeto sin valor y momentos donde si enfocabas toda tu atención lo era todo, el centro y lo verdaderamente importante. Tampoco puedo dejar pasar las conversaciones y los espejos, las Flores y los recuerdos, desordenados, incoherentes e inconclusos que me dejaban confundida pero que a la vez me daban pistas que me llevaban a deducir para imaginar lo que podría ser el fin de la historia de este revuelto libro.
Hablando ahora más específicamente de cómo está escrito: Los capítulos son cortos, la letra es de un buen tamaño por lo que leerlo fue una maravilla. Además, está repleto de frases que te dejan encantado de como escribe el autor.
La rutina nos empaña, nos vuelve indefinidos, desenfocados, fantasmas, máquinas, a la vez que nos solidifica en estatuas de sal.




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